Dolores Huerta, leyenda del movimiento laboral chicano con profundos lazos con el Condado de Monterey, ha fallecido. Durante más de seis décadas, Huerta luchó por los derechos de las personas marginadas de la sociedad bajo el lema: “¡Sí se puede!” (o “Yes we can”). Tenía 96 años.
Huerta falleció en Bakersfield rodeada de familiares cercanos. La causa de su muerte fue cáncer, según anunció un portavoz de la familia el miércoles 28 de octubre.
Nacida en Nuevo México en 1930, Huerta comenzó su trayectoria como maestra en el área de Stockton. Decidió pasar a la acción tras ver llegar a la escuela a niños con hambre debido a que sus padres trabajaban jornadas extenuantes en los campos por sueldos que apenas les alcanzaban para subsistir en la pobreza, de acuerdo con una esquela publicada por la Fundación Dolores Huerta.
Fue mediante su labor de apoyo a las familias campesinas del Valle Central como aprendió a organizar a la comunidad, convirtiéndose en una de las pocas cabilderas a finales de los años 50 y principios de los 60. Logró importantes avances legislativos a nivel estatal, entre ellos permitir que los exámenes para la licencia de conducir se realizaran en español, ampliar el programa de Ayuda a Familias con Hijos Dependientes y conseguir protecciones de seguro de incapacidad para los trabajadores del campo.
Huerta unió esfuerzos con César Chávez en 1962, y juntos cofundaron lo que después se convertiría en la Unión de Campesinos (United Farm Workers, UFW), logrando históricas victorias para los trabajadores agrícolas durante décadas. En su esquela se destaca a Huerta como “la principal artífice del poder del sindicato”.
Esa alianza tomó un nuevo giro en marzo pasado, luego de que dos mujeres denunciaran públicamente haber sido agredidas sexualmente por Chávez cuando eran adolescentes, y de que Huerta compartiera por primera vez con The New York Times que Chávez la había violado en dos ocasiones durante la década de 1960, resultando en dos embarazos. Huerta guardó silencio durante años para proteger el movimiento campesino.
“Dolores no salió de ese episodio dando un paso atrás en su liderazgo. Al contrario, fue más allá”, detalla el obituario tras hacer referencia a sus declaraciones de marzo.
“El feminismo de Dolores surgió de toda una vida ejerciendo autoridad en espacios donde se esperaba que las mujeres se subordinaran. Negoció cuando los hombres esperaban que guardara silencio, tomó el mando cuando otros pretendían que siguiera órdenes, y sacó adelante a su familia al mismo tiempo que ayudaba a forjar un movimiento nacional”, afirma el texto.
Parte del legado de Huerta se refleja en el ascenso del presidente de la Asamblea de California, Robert Rivas (demócrata por Hollister), quien le atribuye a Huerta el lugar que ocupa hoy en día.
“No habría un presidente Rivas sin Dolores Huerta. Ella abrió el camino. Ella lo hizo posible”, afirmó en un comunicado tras el fallecimiento.
Rivas señaló que fue Huerta quien negoció el primer contrato sindical de su abuelo en Almaden Vineyards. “Ella ayudó a que él y sus compañeros campesinos tuvieran voz, dignidad y una oportunidad justa para aspirar a una vida mejor”, dijo.
Huerta y su familia entablaron una estrecha amistad que “ayudó a cambiar el rumbo de nuestras vidas”. Rivas creció en viviendas para campesinos (labor camps) en Paicines, escuchando las historias de su abuelo sobre la lucha de derechos que encabezaron junto a Huerta. Huerta estuvo junto a Rivas cuando se postuló para la Asamblea en 2018 y cuando asumió la presidencia legislativa en 2023.
“Cada vez que llego a trabajar, llevo sus enseñanzas conmigo. Dolores ayudó a que fuera posible que alguien como yo, criado en viviendas campesinas, pudiera liderar el Capitolio estatal”, expresó.
“Para generaciones de latinos, Dolores fue la prueba de que nuestras voces cuentan, nuestro trabajo cuenta y pertenecemos a los lugares donde se toman las decisiones”, puntualizó Rivas. “Nos demostró que quienes están más cerca de la injusticia son a menudo quienes tienen la mayor fuerza para cambiarla”.
La labor de organización comunitaria de Huerta en el Condado de Monterey data al menos desde 1970, durante un verano que marcó una de las disputas laborales agrícolas más grandes en Estados Unidos desde la década de 1930, de acuerdo con el libro de 1997, The Fight in the Fields: Cesar Chavez and the Farmworker Union. Huerta fue una figura clave durante aquel verano, negociando con una de las empresas agrícolas más grandes mientras encabezaba simultáneamente marchas por el centro de Salinas y mítines en el campo de fútbol americano de Hartnell College.
A su destreza en la mesa de negociación se le atribuye haber obtenido un contrato muy favorable de dos años con una de las compañías, además de frenar el avance de los Teamsters, sindicato con el que los rancheros y productores agrícolas habían firmado acuerdos previos con el fin de frenar el auge del Comité Organizador de los Trabajadores Agrícolas liderado por Chávez.
Los abuelos del supervisor del Condado de Monterey, Luis Alejo, estuvieron entre los primeros en sumarse a la causa de Chávez y Huerta en 1970.
“Dolores Huerta vivió una vida extraordinaria dedicada a luchar por la dignidad y los derechos de los campesinos y a sacar adelante a nuestras comunidades, incluidas las de los valles de Salinas y Pájaro”, afirmó Alejo. “Su valentía y su incansable labor de defensa inspiraron a generaciones enteras. Logró cosas extraordinarias para nuestros trabajadores, nuestras familias y nuestro país. Su legado seguirá vivo en las innumerables vidas que impactó”.
Huerta continuó su lucha por los derechos de los trabajadores agrícolas, de la clase trabajadora en general, de los inmigrantes, de las mujeres y por diversas causas progresistas a nivel nacional. A lo largo de los años, enarboló el lema campesino: “¡Sí se puede!”. (En 2012, durante una celebración del Día Internacional de la Mujer en CSU Monterey Bay, aclaró al público presente: “La que inventó esa frase fui yo, no César”).
En 2016, invitaron a Huerta a sumarse a la campaña para la aprobación de la Medida Z, con la que se buscaba prohibir la fracturación hidráulica (fracking) en el Condado de Monterey. Huerta consideró que el fracking era otra causa de justicia ambiental indispensable por la que valía la pena luchar, al igual que su constante batalla contra los pesticidas.
En octubre de ese mismo año comentó a la publicación local Weekly que le resultaba decepcionante ver a ciertos funcionarios públicos latinos respaldar a las petroleras para oponerse a dicha medida. Los opositores argumentaban que la prohibición perjudicaría a las comunidades de bajos ingresos al frenar la economía local. Para Huerta, la defensa del agua limpia era el argumento de justicia social por el que valía la pena dar la cara.
A pocas semanas de las elecciones presidenciales de noviembre de 2016 entre Hillary Clinton y Donald Trump, Huerta, partidaria de Clinton, opinó que Trump estaba “dejando al descubierto el rostro de la intolerancia, el racismo y el machismo a un grado imposible de ignorar; es tan evidente y descarado que terminará presionando a todas las dependencias de gobierno, agencias privadas y corporaciones a resolver los problemas debido al tremendo daño que causan”.
Al preguntarle cómo lograba mantenerse tan activa y con tanta salud a sus 86 años en aquel entonces, Huerta comentó que era vegetariana y que no tomaba refrescos (sodas). Durante una huelga campesina en Delano en 1965, dejó los refrescos y el alcohol hasta lograr el primer contrato. Al firmarse el acuerdo celebró con un martini seco, pero nunca volvió a tomar refresco.
En 2017, Huerta visitó Salinas con motivo de la inauguración de una nueva escuela secundaria (middle school) del Distrito de Escuelas Preparatorias de Salinas Union bautizada en su honor.
“Estamos nombrando esta escuela en reconocimiento a una persona que ha luchado incansablemente por la gente de este valle”, expresó durante la ceremonia el entonces alcalde de Salinas, Joe Gunter. “Si alguno de los alumnos aquí presentes adopta al menos una parte de sus cualidades, el mundo será un lugar mucho mejor”.
Huerta señaló que representaba un gran honor, aprovechando el espacio para referirse a diversos temas sociales, entre ellos el racismo.
“Jamás se debe privar a nuestros hijos de conocer su propia historia”, declaró. “Y en cuanto a nuestros niños anglosajones, bueno, no queremos ver más neonazis”.
Hizo un llamado a pelear por programas de arte en las escuelas, mejores sueldos para los maestros y el fin del círculo vicioso que conduce directamente de las escuelas a las cárceles (school-to-prison pipeline). Asimismo, se pronunció firmemente contra la propuesta de Trump para eliminar la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).
“Nuestra historia es una historia de inmigrantes”, puntualizó Huerta. “Me llena de orgullo saber que esta escuela brindará servicio a los hijos y las hijas de inmigrantes de esta comunidad”.
Mientras hoy en día la figura de Chávez se encuentra en debate —incluso sobre si se deben renombrar los múltiples lugares que llevan su nombre—, a Huerta se le reconoce ampliamente por sus valiosas aportaciones a la región, al estado y a todo el país.
“La historia recordará a Dolores como una de las líderes de derechos civiles más trascendentales que haya tenido esta nación”, expresó Rivas. “Donde otros no veían más que a personas a las que podían ignorar, Dolores vio fuerza y poder, y una y otra vez dio resultados para nuestra gente”.
En lo que respecta a la histórica frase “¡Sí, se puede!”, Rivas destacó que Huerta no solo se limitó a decirla, sino que la vivió plenamente.
“Dedicó toda su vida a ponernos la muestra. La mejor manera de honrar a Dolores es continuar practicando sus enseñanzas: mantenerse del lado de la clase trabajadora, dar la cara por quienes casi nunca son escuchados, salir siempre a votar y nunca darse por vencidos en la lucha por la justicia y la equidad”, concluyó Rivas.
A Dolores Huerta le sobreviven 14 hijos, 24 nietos, 23 bisnietos y siete tataranietos. A través de un comunicado, sus familiares expresaron el profundo duelo que atraviesan e indicaron que más adelante darán a conocer los detalles para conmemorar y celebrar su vida y trayectoria.

(0) comments
Welcome to the discussion.
Log In
Keep it Clean. Please avoid obscene, vulgar, lewd, racist or sexually-oriented language.
PLEASE TURN OFF YOUR CAPS LOCK.
Don't Threaten. Threats of harming another person will not be tolerated.
Be Truthful. Don't knowingly lie about anyone or anything.
Be Nice. No racism, sexism or any sort of -ism that is degrading to another person.
Be Proactive. Use the 'Report' link on each comment to let us know of abusive posts.
Share with Us. We'd love to hear eyewitness accounts, the history behind an article.