El martes 25 de agosto, la Junta de Supervisores del Condado de Monterey tenía programado considerar la firma de un contrato de 10 años con la empresa de vigilancia Flock Safety, lo cual generó rechazo entre los residentes de todo el condado tanto antes como durante la reunión.

Según un comunicado de la Oficina del Sheriff, la agencia estaba lista para avanzar con el asunto, “[pero] nos presentaron más de 30 preguntas sobre el uso propuesto de la tecnología de Flock Safety. Debido al número y al alcance de esas preguntas, se necesitó tiempo adicional para revisarlas a fondo y ofrecer respuestas detalladas”.

Se espera recibir dichas respuestas el 22 de septiembre, cuando está previsto que los supervisores vuelvan a analizar el contrato.

En 2025, después de que surgieran pruebas de que los datos de las cámaras lectoras automáticas de placas del Departamento de Policía de Santa Cruz se compartieron con agencias del orden fuera del estado —una violación de la ley estatal—, se formó un grupo comunitario de base llamado Get the Flock Out, el cual ayudó a convencer al Concejo Municipal de Santa Cruz de cancelar su contrato con la empresa de tecnología de vigilancia y retirar sus cámaras.

Aunque la misma ley estatal, la Ley del Senado 34, se infringió cuando los datos de Flock de la Oficina del Sheriff del Condado de Monterey se compartieron con agencias del orden en varios estados en 2025, el uso de las cámaras continuó. Ahora, con las cámaras de Flock instaladas en todo el Condado de Monterey por parte de diversas agencias, se ha formado una filial de Get the Flock Out en el Condado de Monterey para oponerse al uso de las cámaras y, en específico, al contrato de diez años con Flock Safety propuesto por la alguacil Tina Nieto.

De aprobarse, esto ampliaría la red de cámaras de vigilancia de la Oficina del Sheriff de 63 a 103 cámaras en las zonas no incorporadas del Condado de Monterey, con un costo aproximado de $2.8 millones de dólares durante los 10 años.

“Mucha gente piensa que estas son simplemente como las cámaras de luz roja de los semáforos, pero son mucho más que eso”, señala Korina McKinley, trabajadora social clínica y fundadora del grupo Roots of Resistance, el cual organizó una protesta en contra del contrato propuesto el martes 15 de septiembre en Salinas.

La filial local de Get the Flock Out es el resultado del esfuerzo conjunto de varias organizaciones, entre ellas Roots of Resistance y PG Progressives.

“Al principio, cuando Get the Flock Out Santa Cruz estaba avanzando, intenté reunir ese mismo impulso aquí, pero simplemente no funcionó porque estábamos muy dispersos”, comenta la activista Colleen Ingram, quien se ha opuesto desde hace tiempo al uso de este sistema por parte de las fuerzas del orden locales.

“La gente necesita un punto de encuentro o una entidad a la cual recurrir que esté dedicada a la causa; por eso quisimos crear Get the Flock Out Monterey, para sumar a las personas a esta iniciativa, porque tenemos que continuar esta lucha en cada ciudad”.

En el comunicado de la Oficina del Sheriff, Nieto animó a los miembros de la comunidad a asistir a la reunión del 22 de septiembre, independientemente de su postura.

“Hemos visto cómo esta tecnología puede colaborar en las investigaciones de las fuerzas del orden en el Condado de Monterey, pero también entendemos que su uso genera dudas y preocupaciones”, afirmó Nieto. “Esas preocupaciones merecen ser escuchadas y atendidas. Nuestra responsabilidad es brindar información precisa, explicar las medidas de protección que están implementadas y escuchar a la comunidad a la que servimos”.