Por más de dos décadas, se podía ver a los oficiales de libertad condicional (probation officers) caminando por los planteles del Distrito Escolar de Preparatorias de Salinas, asistiendo a partidos y hablando con los estudiantes.
Eso está a punto de terminar.
A principios de este año, el Departamento de Libertad Condicional del Condado de Monterey informó al SUHSD que no renovaría su contrato, lo que significa que los oficiales de libertad condicional en las escuelas serán reasignados a otras tareas, dejando a los planteles del SUHSD sin agentes asignados.
“No tendremos una primera línea de defensa que pueda apoyar cuando suceda algo, o cuando los estudiantes necesiten consejería”, dice la Superintendente del SUHSD, Zandra Jo Galván.
Galván señala que los tiempos de respuesta aumentarían si los oficiales de libertad condicional no están en los planteles, como en los casos en que las escuelas entran en cierre de emergencia (lockdown) mientras los agentes, incluyendo a la Policía de Salinas, investigan presuntas amenazas.
Para el período de transición, el departamento de libertad condicional sugirió un contrato de tres meses con cuatro oficiales. El SUHSD está presentando una contraoferta con un contrato de transición de un año para seis agentes de libertad condicional, quienes estarían ubicados en los planteles de las preparatorias (high schools), a un costo de $1.5 millones.
El contrato original, que está programado para vencer a finales de junio, incluía a 12 oficiales de libertad condicional. El departamento de libertad condicional y el SUHSD pagan sus salarios con una división del 60 y 40 por ciento, respectivamente ($1.7 millones y $1.1 millones).
“Nos enteramos muy cerca del final del año de que iban a retirar esto, y no tuvimos tiempo para desarrollar realmente un plan de transición”, dice Galván.
Las negociaciones del contrato llegaron a la Junta de Supervisores del Condado de Monterey. Durante una audiencia presupuestaria en mayo, varios supervisores se mostraron a favor de buscar un contrato a más largo plazo que el que ha ofrecido el departamento de libertad condicional.
La Subjefa de Oficiales de Libertad Condicional, Julie Kenyon, dice que su trabajo ha aumentado exponencialmente después de que la División de Justicia Juvenil de California (DJJ) cerrara en 2023, transfiriendo la responsabilidad de rehabilitar a los jóvenes a los condados. El Condado de Monterey era “un usuario frecuente de la DJJ” con un promedio de 30 a 35 jóvenes bajo custodia estatal.
“A cierto nivel siempre se trata de dinero, pero principalmente es cuestión de nuestros recursos. Necesitamos hacer más con menos”, dice Kenyon, señalando que el número de jóvenes detenidos en la modalidad de custodia segura (aquellos que cometieron delitos graves) bajo su cuidado ha aumentado un 700 por ciento en los últimos 18 meses. La correccional de menores (juvenile hall) tiene una población promedio de 50 personas, y actualmente 24 de ellas cometieron delitos graves.
Kenyon agrega que la misión del departamento de libertad condicional es la prevención y no la seguridad escolar.
“El departamento de libertad condicional es un gran recurso en la comunidad para trabajar con ustedes, pero no deberíamos brindarles seguridad. No somos expertos en seguridad”, afirma.
Kenyon señaló que el departamento de libertad condicional busca ampliar su programa Silver Star, un programa de servicios de prevención e intervención de múltiples agencias para jóvenes de 6 a 21 años que está disponible para cualquier persona en la comunidad.
“Queremos reforzar nuestro programa Silver Star para ofrecer más recomendaciones de prevención e intervención a los estudiantes que puedan necesitarlas en cada uno de los planteles”, dice.
El SUHSD presentará 80 cartas de padres y miembros de la comunidad que se oponen a la decisión del departamento ante la junta de supervisores. Está programado que la junta evalúe el presupuesto del condado, incluido el del departamento de libertad condicional, el 16 de junio.