Los funcionarios de la Cárcel del Condado de Monterey en Salinas han trabajado para mejorar los procedimientos de ingreso a fin de velar por la seguridad y el bienestar de los reclusos, pero el Gran Jurado Civil del Condado de Monterey encontró largos tiempos de espera.
El procesamiento de ingreso en la Cárcel del Condado de Monterey puede tardar desde una hora hasta ocho horas, según un informe del Gran Jurado Civil del Condado de Monterey publicado el 7 de mayo. En los días de mucha actividad, la fila de vehículos con reclusos esperando a ser procesados puede llegar hasta la calle, según el informe.
El procesamiento de ingreso (booking) es un procedimiento de varios pasos que incluye tomar fotografías y huellas dactilares a la persona, así como realizar una evaluación médica. Además, los reclusos deben ser procesados dos veces, primero por la agencia policiaca y luego en la cárcel, ya que los sistemas de ingreso de datos no se comunican entre sí, según el informe.
“Todos tenemos que asegurarnos realmente de hacer todo de manera absolutamente correcta, de lo contrario sabemos que nos van a demandar, por lo que eso tiende a retrasar todo el proceso”, dice el jefe de policía de King City, Robert Masterson.
Hacerlo despacio también tiene consecuencias, determinó el gran jurado.
“Esto puede afectar la respuesta a emergencias y la cobertura rutinaria de seguridad pública, así como aumentar los costos de horas extras. Los tiempos de espera prolongados también afectan a los arrestados, quienes permanecen en los vehículos o en las áreas de contención hasta que se completa el ingreso”, señala el informe.
Las largas esperas reducen la disponibilidad de los oficiales para patrullar las calles mientras esperan en la fila.
Los jefes de policía de las ciudades del sur del condado (South County) dicen que el procesamiento de ingreso puede mantener a un oficial alejado durante horas seguidas. Para agilizar el proceso, la policía de King City y Greenfield lleva regularmente a los arrestados al Hospital Mee Memorial para una evaluación y autorización médica.
En Greenfield, entre el 5 y el 10 por ciento del presupuesto de horas extras del departamento de policía se gasta en el procesamiento de los arrestados.
“He tenido informes de mis oficiales que dicen que pasaron hasta seis horas en la cárcel”, dice Masterson. El personal promedio de la policía de King City (KCPD) es de dos a tres personas por turno; llevar a un sospechoso a Salinas significa que la agencia tendrá un oficial menos durante al menos la mitad de un turno.
Masterson se muestra comprensivo con la Oficina del Sheriff del Condado de Monterey en sus esfuerzos por cumplir con sus obligaciones, incluyendo las requeridas por un acuerdo de resolución de una demanda colectiva relacionada con la atención médica en la cárcel.
“Hay mucha responsabilidad legal para el Departamento del Sheriff al recibir reclusos, y ellos quieren asegurarse de que lo están haciendo bien”, dice Masterson, señalando que el proceso ha cambiado mucho desde que comenzó a trabajar hace 40 años.
El jefe de policía de Soledad, Patrick Valenzuela, lleva menos de un año en el cargo, tras haber trabajado en una zona más poblada en el condado de Maricopa, en Arizona.
“Mis oficiales allá realizaban el proceso mucho más rápido de lo que lo hacen aquí”, dice Valenzuela. En Arizona, explica, los alguaciles del Departamento del Sheriff a veces se encontraban a mitad de camino para recoger a los arrestados.
Catorce agencias del orden público, incluyendo la Patrulla de Caminos de California (CHP), procesan a sus sospechosos en la Cárcel del Condado de Monterey, y tienen que transportarlos hasta Salinas, donde se ubica la cárcel.
En enero, la cárcel cambió su proveedor de atención médica de Wellpath a Correctional Healthcare Partners, lo cual ha aumentado el personal. Desde entonces, el proceso de ingreso cuenta con dos enfermeras en lugar de una en el personal durante el día y ha aumentado sus estaciones de recepción para acelerar el proceso.
“Los tiempos de procesamiento están mejorando”, dice el jefe de policía de Greenfield, Guillermo Mixer, señalando que la fila ha disminuido de ocho horas a un rango de tres a cinco horas. “No he tenido una espera de ocho horas en unos meses”.
El gran jurado civil recomendó elaborar una guía sobre el procedimiento estándar de ingreso y un análisis comparativo entre el proveedor de atención médica actual y el anterior, así como agilizar la recopilación de datos entre las agencias del orden público (o un análisis de por qué esto no es viable).
Mixer dice que varios departamentos de policía y el Sheriff ya han hablado sobre un sistema de datos unificado.
“Haría el trabajo de todos mucho más fácil, porque podríamos ingresar toda la información aquí de una sola vez”, afirma.
La Oficina del Sheriff está revisando el informe y declinó ser entrevistada, pero presentará una respuesta por escrito al informe.