Les saluda Celia Jiménez, pensando en la docena de proyectos de tejido a ganchillo que tengo pendientes.
Las artes textiles como el ganchillo, el tejido a dos agujas y otras manualidades son más que unir piezas o crear una tela nueva. Implican cultura, valores, creatividad y expresión personal.
En la edición de esta semana del Weekly, semanario hermano de Salinas Valley Now, la editora Sara Rubín y yo exploramos el ámbito local de las artes textiles.
La gente se involucra en el arte por distintas razones, ya sea para ahorrar dinero, expresarse en contra de la moda rápida, hacer amistades o aliviar el estrés. Mientras los artesanos se reúnen, comparten ideas, aprenden nuevos trucos y conviven con personas de diferentes edades y trasfondos.
“Una de las cosas que más me gusta del gremio es el factor multigeneracional”, comenta la artista textil Avery Gould. “Conozco a personas mucho mayores que yo y a jóvenes mucho menores, y todos estamos conectados por esta pasión que realmente compartimos”.
Los artesanos también dan rienda suelta a su creatividad y aplican habilidades de una disciplina en otra. J. Kai Maeda, un ávido observador de aves, transforma sus fotografías de pájaros en hermosos tapices de ganchillo en técnica filet.
Hay estudios que demuestran que las actividades manuales mejoran la concentración. También son excelentes para relajarse.
En mi caso, el ganchillo es una vía de escape para enfocarme y aliviar el estrés y la ansiedad. El único efecto secundario, además de comprar estambre —que en sí mismo es otro pasatiempo—, es hacer demasiadas prendas.
Afortunadamente, tuvimos la oportunidad de mostrar nuestro trabajo en la Feria del Condado de Monterey el 6 y 7 de septiembre. Muchos de nosotros, incluidos Maeda, Gould y yo, presentamos varias piezas. Si visitó la exposición, cuénteme cuál fue su pieza favorita.