Con un plazo restringido para abordar un problema tan crucial como el agua, la situación rápidamente se está poniendo crítica.
Los miembros del comité asesor de la Agencia de Sostenibilidad de Aguas Subterráneas de la Cuenca del Valle de Salinas (SVBGSA) se reunieron el jueves 16 de abril para estudiar las posibles soluciones y las consecuencias de no cumplir con los plazos.
La meta, según la Ley de Gestión Sostenible de Aguas Subterráneas de California, es desarrollar proyectos y medidas de gestión para conseguir la sostenibilidad de las cuencas para el año 2040 o 2042. Si las agencias regionales de sostenibilidad de aguas subterráneas no logran hallar soluciones eficaces, el mando podría pasar a la Junta Estatal de Control de Recursos Hídricos, la cual tiene la autoridad para imponer restricciones al bombeo. Esto podría resultar en tierras agrícolas en barbecho, lo que afectaría al principal motor económico del condado.
"Les pedimos que elaboren una recomendación para la junta", dijo la directora ejecutiva de la SVBGSA, Piret Harmon, a los miembros del comité. Agregó que los posibles proyectos deberán estar terminados a principios de otoño. “Necesitamos un conjunto, una carpeta de proyectos. No uno solo, porque no nos llevará a la meta. Se trata de que todo se combine para lograr la solución óptima”.
El cronograma fue una sorpresa. “¡Qué susto!”, exclamó el presidente del comité, Curtis Weeks.
El acuífero de 180/400 pies, que se extiende desde Castroville hasta Gonzales, fue declarado sobreexplotado críticamente por el estado en 2014 dado a décadas de bombeo excesivo, y corre el riesgo de ser contaminado por la intrusión de agua de mar.
En 2022, el Departamento de Recursos Hídricos del estado concluyó que los planes presentados por SVBGSA para esta cuenca con sobreexplotación crítica no estaban completos, por lo que requería pruebas más sólidas para demostrar cómo se lograría la sostenibilidad. En diciembre, el estado pidió que se perfeccionara el plan para esta cuenca; las agencias locales tienen hasta el 30 de abril para responder, mostrando cómo funcionarán en la práctica sus planes de aguas subterráneas vinculadas con la intrusión de agua de mar en la subcuenca 180/400.
Para toda la región hay varios proyectos en consideración que se seguirán discutiendo en la próxima junta del comité asesor el miércoles 29 de abril. El más importante es un proyecto de restauración de aguas subterráneas salobres, que extraería el agua subterránea salada antes de que se extienda tierra adentro, la trataría y luego la devolvería a las explotaciones agrícolas o al acuífero. Se calcula que este proyecto, la opción más costosa, costará alrededor de mil millones de dólares. Un estudio de viabilidad analizado en la reunión del 16 de abril se refería al almacenamiento y recuperación de acuíferos, que implicaría captar el exceso de agua superficial del río Salinas y desviarla para almacenarla en el acuífero y usarla posteriormente. El costo calculado de capital sería de entre 278 y 383 millones de dólares.
Otra propuesta consiste en modernizar el proyecto existente de control de intrusión de agua de mar de Castroville para reducir el bombeo de agua subterránea. Este proyecto tendría un costo valorado de 60 millones de dólares.
Weeks subrayó la necesidad de colaborar para encontrar una solución y mantener el control local.
"Hoy en día es imposible saber quién se verá afectado por estos recortes", afirmó. "Y es imposible asegurar que [el estado] no intervenga en ciertas áreas. No queremos entrar en conflicto, así que busquemos una solución".