Durante el último mes, se han multiplicado los videos en las redes sociales que vinculan a una empresa, Driscoll’s, con aumentos en el cáncer infantil relacionados con fresas tóxicas.
“Así que sus fresas favoritas les están dando cáncer”, dijo Luke Hillman, quien publica bajo el usuario @lukestoptalking, en un video de Instagram que acumuló casi 3 millones de vistas y miles de comentarios. “Simplemente permitimos que nuestra comida sea rociada con veneno y mate a los niños porque no podemos organizar un boicot”.
Este video es uno de los muchos que estallaron en el internet tras la publicación de un reporte en mayo por parte de Mamavation, un sitio web de defensa del consumidor fundado por Leah Segedie para ayudar a las mujeres a tomar decisiones de compra más seguras.
Driscoll’s es la comercializadora de berries (frutos del bosque) más grande del mundo, y trabaja con una red de productores independientes alrededor del mundo, desde Europa hasta México, quienes producen fruta tanto orgánica como cultivada de manera convencional. Luego, la compañía vende esa fruta a grandes tiendas como Whole Foods y Safeway.
Para su reporte, Mamavation analizó dos cajas de fresas de Driscoll’s (una orgánica y una convencional) de una tienda de abarrotes en el sur de California. Las muestras fueron examinadas para detectar más de 500 pesticidas, incluidos los aprobados para uso orgánico.
Las fresas convencionales dieron positivo a 12 pesticidas, ocho de los cuales contenían PFAS, o “químicos permanentes”. No se detectaron pesticidas en la muestra orgánica. El reporte indica que la revisión científica fue realizada por el Dr. Craig Downs, un ecotoxicólogo forense y químico ambiental radicado en Virginia, y que las pruebas se realizaron en un laboratorio certificado por la EPA.
La desinformación circuló en el internet junto con preocupaciones ambientales y de salud pública que existen desde hace mucho tiempo en las comunidades agrícolas.
“Estamos aquí hoy para enviar un mensaje a Driscoll’s, al Comisionado de Agricultura del Condado de Santa Cruz y a los reguladores de California”, dijo Omar Diéguez a una multitud reunida afuera de las oficinas centrales de Driscoll’s en Watsonville el miércoles 17 de junio.
Diéguez, un activista de Greenfield, completó un ayuno de 30 días en 2025 para llamar la atención sobre el uso de pesticidas cerca de escuelas y zonas residenciales.
“Protejan a nuestros niños, protejan a nuestros trabajadores del campo, protejan nuestro aire, agua y tierra. Por demasiado tiempo, las comunidades del Valle de Pájaro han cargado con el peso de un sistema agrícola que depende de pesticidas tóxicos, mientras las corporaciones siguen obteniendo ganancias”, expresó. Otros oradores describieron múltiples diagnósticos de cáncer en sus familias, asma y más problemas de salud.
El Valle de Pájaro, que abarca los condados de Monterey y Santa Cruz, alberga una parte significativa de la producción de fresa. Tan solo el Condado de Monterey produce aproximadamente una cuarta parte de las fresas que se consumen en todo el país.
La gran participación de mercado de Driscoll’s, sumada a las altas tasas de cáncer en el Condado de Santa Cruz, ha atraído la atención pública.
En el Condado de Santa Cruz se cultivan muchas menos fresas (alrededor de 2,640 acres), pero los datos del Instituto Nacional del Cáncer muestran que ocupa el tercer lugar en California en incidencia de cáncer en todas las edades y razas. El Condado de Monterey ocupa el puesto 42 de los 58 condados.
Driscoll’s respondió señalando una revisión actualizada de la Agencia de Servicios de Salud del Condado de Santa Cruz que aclara que las tasas de cáncer infantil no eran significativamente más altas que las tasas observadas en todo California.