En una tarde del Día de las Madres, hay una larga cola en las afueras de Palomas Cafecito en el norte de Salinas, donde madres, sus hijos y familias aguardan por su café, matcha o pan dulce.
A una semana de su gran inauguración pública, la cual se llevó a cabo el domingo 3 de mayo, el café que obtiene inspiración mexicana por fin cuenta con su propio local después de más de dos años, donde los clientes pueden disfrutar desde un latte de churro hasta un mocha mexicano.
Jennifer Pérez García y su ahora prometido, Bryan Hernández, iniciaron su pequeño negocio en marzo de 2024 en la casa de los padres de Hernández, preparando café en la cocina con una máquina de espresso Breville; ahora han pasado a una Rocket 2, un artefacto más sofisticado. A través de las redes sociales y las recomendaciones de boca en boca, su negocio ha crecido hasta contar con ocho empleadas, todas mujeres de ascendencia latina, y atienden entre 300 y 400 pedidos al día en su presente local de 935 pies cuadrados.
Nicole Colvin, de 22 años de edad, quien esperaba en la hilera con su madre por un latte de matcha con fresa, ha apoyado a García y su negocio desde el principio.
“Es mi primera vez viendo el local ya establecido y es un gran logro porque [Jennifer] ha trabajado muchísimo”, dice Colvin. “Muchos pequeños negocios aquí se están expandiendo y, en cinco años, tal vez Palomas Cafecito pueda extenderse a la ciudad de Monterey o a otras ciudades”.
Palomas Cafecito se halla ubicado en el 1488 de Constitution Blvd, como a una milla del Centro Médico Natividad. Con sus paredes pintadas de gris con esténciles de palomas azules, un sofá de cuero café y sillas del mismo color, una estatua miniatura de la Virgen María, una mesa de madera y Wi-Fi gratuito, las personas pueden degustar de su bebida o repostería y trabajar en el establecimiento.
“Siempre supe que quería tener mi propio negocio porque crecí trabajando desde los 13 años de edad en la lonchera de mis padres llamada ‘La Paloma’ en el este de Salinas”, dice García.
García cuenta con una hermana gemela y dos hermanas menores, y todas ayudaban a atender la lonchera en familia. Crecieron en un departamento en el este de Salinas y padecieron aprietos económicos, pero con dedicación y una mentalidad de esfuerzo pujante, su madre, quien es oriunda de Hidalgo, México, ahora es dueña de cuatro loncheras, lo que motivó a García a hacer lo mismo, pero con el café.
“Crecí en un hogar mexicano donde siempre había café para cualquier ocasión. Nunca fui barista, pero me encanta el sabor del café. Y le dije a mi mamá: ‘Quiero vender café, puedo conseguir una máquina y aprender por mi cuenta’”, narra García. “Y ella me dijo: ‘Pues cómprala, pídela y yo la pago. Si esto es lo que quieres hacer, hazlo’. Pedí la máquina y, en cuanto me llegó, dominé unas cuantas bebidas y empecé a vender desde la casa de los suegros; así fue como empezó todo".
Su madre también sugirió el nombre de “Palomas” para perpetuar el legado familiar.
“Mi prometido tiene un título en negocios, así que él es el cerebro detrás de todo lo que tiene que ver con las finanzas, y yo elaboro las recetas, me encargo de la repostería y del trabajo operativo”, explica García.
Desde que comenzó en 2024, García trabajó casi todos los días, incluyendo los fines de semana, para ahorrar dinero, y logró recolectar $70,000 para abrir el local físico.
“No pedí ningún préstamo. Pagué todo yo misma y eso es gracias al arduo trabajo y a muchos días sin dormir”, dice.
García llega a trabajar hasta 14 horas o más al día para hornear y preparar todo el mismo día o incluso el día anterior, asegurándose de que sus empleadas tengan todo lo preciso para trabajar sin contratiempos.
“Jennifer tiene un empuje como nadie más, siempre está ocupada, siempre organizada, tratando de asegurar que todo se haga a tiempo y que nos sintamos cómodas como empleadas”, comenta Kyley Martínez, de 19 años de edad, una de las muchas empleadas seleccionadas por García tras enviar su currículum. “Tenemos un equipo increíble, es casi como una gran familia”.
García recibió más de 160 currículums y se aseguró de escoger a quienes tuvieran la mejor experiencia y hablaran tanto inglés como español.
Los productos más populares en Palomas Cafecito son el latte de “cookie butter” (mantequilla de galleta), el latte de churro y el nudo de Nutella.
“Este es mi sueño y finalmente se hizo realidad”, dice García. “Los mexicanos no se toman días libres y yo no quiero ser como mis padres. Mi mamá está enferma y tiene la presión alta por su negocio, así que para mí, esto es suficiente por ahora. No me veía con [un local físico] hasta dentro de 10 años, pero llegó antes de lo esperado”.
Palomas Cafecito ofrece una variedad de bebidas frías y calientes, aguas frescas y pan dulce. Abre de lunes a jueves de 7 a.m. a 5 p.m., y sábados y domingos de 9 a.m. a 4 p.m.